Estar en el Gran Hotel La Perla es respirar historia, valores, belleza, luz…
Es sentirte en casa en un lugar extraordinario.
Vivir este hotel es formar parte de la historia en el tiempo y también de una familia, la de su propietario y director, Rafael Moreno.
Muchas gracias a todo el equipo del hotel por su profesionalidad, amabilidad, cariño, dedicación.
Volveré seguro.
Con gratitud,
Susana del Río Villar









